Noche ya de calor veraniego, y que mejor plan que saborear una cerveza fría al ritmo de puro hard rock autóctono en la Casa del Loco y por partida doble.
Cita con los aragoneses Rocket Queen, pero para ir entrando en materia, primero subió al escenario Amor Eléctrico, banda local fundada en 2016. Aunque solo cuenta con un disco de estudio publicado, “Amor Discos” de 2022, está curtida en salas y conciertos al aire libre.
Durante aproximadamente 45 minutos, la banda ofreció una actuación intensa y variada, cimentada en una selección de temas propios que demostraron tanto su versatilidad como su talento compositivo, presentándose con su renovada y ampliada formación, con Alejandro Gascón como actual frontman, Cristian Pardillos como teclista, acompañando a José Luis Pardillos a la guitarra, Sergio Cortés con su bajo y a Raúl Alcubierre tras la batería.
Entre la casi decena de temas que interpretaron destacó la pegadiza “Flotando en el Aire”, uno de los dos cortes en castellano incluidos en su LP, que capturó desde el inicio la atención del público con su estribillo inmediato y su aire optimista.
Con la emotiva “Like Yesterday”, cambiaron el tono con una balada que supuso uno de los momentos más íntimos de la noche. Fue interpretada con una intensidad por el vocalista Alejandro, quien demostró un control expresivo que conectó directamente con los asistentes, demostrando que es una excelente incorporación al grupo.
Uno de los puntos álgidos del concierto llegó con la poderosa “We Can Go Crazy”, tema que se impuso como favorito entre los presentes. Su estribillo fue vitoreado por todos, y el grupo la ejecutó con una energía arrolladora, con toda la banda disfrutándolo y contagiando de su energía al público, especialmente José Luis, con su ya icónico sombrero cowboy, que no paró de moverse e interactuar con el público, reforzando con gran carisma y presencia la potencia del directo.
También hubo espacio para adentrarnos en otros registros, como el rock-funk bailable de “Get Funky”, con un giro melódico inesperado, sorprendió recordándonos a unos primigenios Red Hot Chili Peppers, con un bajo que brilló especialmente en manos de Sergio. También mencionar el tema “Ahora vienes tú”, segundo tema en español de la noche, con un enfoque más cercano al pop-rock.
Una muy buena y sólida actuación de un grupo que puede luchar por seguir creciendo, publicar nuevo material e intentar hacerse un hueco en la escena, porque ganas y talento lo tienen.
Con el ambiente ya caldeado por Amor Eléctrico, llegó el momento de encender motores para el plato fuerte de la noche: Rocket Queen
La banda zaragozana desplegó toda su potencia con la presentación su disco One Last Night, que no sólo confirmó su gran momento y madurez musical, sino que dejó claro que su pasión por el rock no tiene freno. Con una Judy Jade absolutamente impetuosa al frente, el grupo firmó una actuación de alto voltaje, bien estructurada y con momentos para la emotividad, el humor y la nostalgia.
Sin cuenta atrás para el despegue, arrancaron a lo grande con Burn The City, corte su reciente y hasta ahora único larga duración publicado, y excelente elección de inicio. Desde el primer acorde, el grupo dejó claro que domina el escenario y sabe jugar con los tiempos, empezando con un tema que encaja como un guante para abrir fuego: riff reconocible, un excelente solo de guitarra, y un estribillo que funciona como consigna. La voz de Judy entró con fuerza, y ya desde este primer corte marcó el tono de la noche, incitando continuamente a los asistentes.
Empalmaron con el que fue publicado como segundo single, Nothing Good. Las estrofas mantuvieron la tensión y el contraste del riff inicial, potente y directo, dando paso a una sección más melódica con la entrada de la cantante dándole un gran dinamismo. Los varios solos de guitarra fueron ovacionados, y fue una de las canciones donde mejor se vio la compenetración entre los instrumentos y voz.
Sin pausar ni un segundo, le llega el momento a los corazones rotos, con Broken Heart, tema con menos velocidad que las anteriores, pero cargada de intención. La batería a manos de Johan llevó el ritmo con solidez aquí y durante todo el concierto. Este tema, publicado originalmente en su EP de 2015 First Round conectó con el público y la cantante dosificó la energía vocal para crear un efecto ascendente en su tramo final.
Unos sentidos agradecimientos enlazaron con la intro de guitarra de Where The Dreams Come True. Esta balada, genuinamente años 80, fue interpretada con una sensibilidad increíble. La guitarra de Gaby Rocketz respiró espacio, y la voz navegó por registros muy cuidados, mientras los presentes disfrutábamos en silencio, con una ejecución impecable, sin excesos, pero con una carga emocional muy potente.
Tras confesarnos Judy que aún estaba convaleciente de un accidente de trafico ocurrido días atrás, lo que le da aún más valor a su actuación durante toda la noche, toca cambio radical de registro con90 Ways to Die, con vuelta a la caña con un tema que incita al movimiento. Con un estribillo pensadísimo para ser coreado, se notó que es uno de los que más disfrutan los integrantes de interpretar. Las guitarras llevaron el ritmo al límite, y el bajo de Cesar, discreto, pero siempre presente con una contundencia impecable. Fue también uno de los temas más celebrados por el público, que no paró de moverse y levantar los puños arriba.
Entre cañonazo y cañonazo, hubo espacio para respirar con Little Treasure, otro tema de su segundo EP. Una canción más luminosa, que aportó un matiz distinto. Con cierto aire nostálgico y elegante, está basada en un libro que ha escrito la mujer de Gaby Bultaco como nos confesó entre risas, y nos sirvió de respiro sin perder intensidad.
Con una actitud descarada, y un ritmo marcado, nos presentaron The Worst of Me, tema que impactó como un disparo directo. Es uno de los más macarras del disco, y así lo trasladaron al escenario, con un sonido desafiante enlazando con los estribillos más melódicos, y varios «gracias» gritados a pleno pulmón por la vocalista a mitad del tema que retumbaron en la sala.
Le llega el turno a ese tema homenajeando a los neoyorquinos KISS, como es Heaven’s on Fire. Ritmo menos frenético pero con mucha pegada, y un excelente cambio de riff a mitad de canción para volver al estribillo haciendo una demostración de equilibrio: potencia y contención a partes iguales. Fue un buen ejemplo del control dinámico del grupo sobre el escenario.
Nos íbamos acercando al tramo final, que arrancó con una versión reducida de Rocket Queen, de Guns N’ Roses, que le da nombre al grupo, y que sirvió como guiño compartido con el público, antes de enlazar sin pausa con Queen of Hearts, uno de sus temas más redondos y destinado a convertirse en uno de sus Hits. Estribillo pegadizo, pura energía de la frontwoman, y un Gaby Bultaco desatado con su guitarra, que a pesar de su veteranía en el mundo de la música, se nota que lo disfruta con la ilusión de como si fuera la primera vez que se sube a un escenario. Fue de los momentos más intensos y disfrutados de la noche.
La fiesta siguió con Feel the Night, un tema de espíritu festivo y directo con el que la banda siguió calentando la ya tórrida noche. Esta canción encaja muy bien en directo: estructura sencilla, enérgica, efectiva, y con momentos para que el público participe. La base rítmica y el bajo en segundo plano pero siempre presente de Cesar, se lució especialmente.
Esta canción sirvió de puente ideal para arrancar ya el final, que comenzó con una cañera Like a Bomb, y como dice su nombre, explotó como una bomba con la que volvieron a coger impulso, y la gente a menear el cuello. Cuando entró la canción, explotó en todos los sentidos: riff potente de Gaby, gran respuesta del público, un solo de guitarra brillante, aprovechando para que en mitad de la misma poder presentarnos a cada miembro de la banda con complicidad y sentido del humor.
Era hora de ir terminado y tras un amago de despedida, eligieron One Last Night, el tema homónimo abrió los bises . Fue interpretado con garra, elegancia y una ejecución milimétrica. El grupo sonó perfectamente engrasado y Judy estuvo brillante. El público se volcó desde la primera nota, sabiendo que el concierto llegaba a su fin.
Ya con el calor de un concierto de éxito, la banda se reservo 2 balas para terminar, empezando con Back to the 80s, tema incluido en su EP de mismo nombre publicado en 2020, que es toda una declaración de intenciones, de esos años dorados del hard y glam rock siendo los dominantes en la industria musical. Referencias ochenteras por doquier, actitud positiva y un ritmo que hizo mover hasta al último de la sala.
Como último cohete y traca final, no podía ser otra que Welcome 2 the Party, que está destinado a ser su Rock N Roll All Nite particular. Con este tema, que anima cualquier fiesta, ya si cerraron el show por todo lo alto , entre sonrisas, aplausos y un gran ambiente entre los presentes. Una canción perfecta para cerrar una actuación, con buenas vibraciones.
Rocket Queen demostró que está en un gran momento, con una buena compenetración entre sus miembros. La solvencia técnica, el carisma escénico y la coherencia estilística que mostraron en directo confirman lo que ya intuíamos escuchando su disco: que están listos para subir de escalón en la escena nacional.
Una gran noche, y un gran concierto de ambas bandas, que demostraron una vez más, a pesar del continuo ninguneo de las instituciones y medios, que en la ciudad del cierzo se hace rock, y del bueno.
Agarraos porque el cohete solo acaba de dejar la plataforma de lanzamiento !!!
