Vivimos en una época en el que las grandes estrellas de la música que tuvieron su etapa dorada hace años son convertidas en mito producto en gran medida de la nostalgia. Cuando las bandas ya están desaparecidas, son los grupos tributos, espectáculos, musicales y homenajes varios los que recogen la baza de ese poder que tiene la nostalgia. El 14 de Diciembre pudimos vivir en Zaragoza otra vuelta de tuerca en el mundo del homenaje. Fue la inclusión de un holograma en una banda que ya había girado anteriormente homenajeando a su antiguo cantante, el gran Ronnie James Dio, llamada Dio Disciples. Esta vez bajo el nombre de DIO RETURNS . Con el extra de incluir el holograma del mítico cantante, han sabido diferenciarse y hacer que mucha prensa del sector vierta ríos de tinta debido a la controversia que se ha creado gracias a esos haces de luz en forma del gran DIO.
Bajo este revuelo llegó Dio Returns a Zaragoza, a un Teatro de las Esquinas bastante nutrido, pero que podría haber tenido mejor color. El que fuera entre semana y el precio que tenía, tampoco ayudaron a un concepto de espectáculo que no se entendió, todo sea dicho. La banda estaba compuesta por el guitarrista Graig Goldy (DIO), el batería Simon Wright (AC/DC, DIO…) , el teclista Scott Warren (DIO…) y Bjorn Englen (Dio Disciples). Tim Ripper Owens (Judas Priest…) y Oni Logan (Dio Disciples…) se repartían la labor de las voces.
Con un retraso de casi 20 minutos la banda salió rompiendo el ambiente de expectación que existía en la sala con el «King of Rock n’ Roll» acompañada de una imagen de DIO que aparecía por primera vez hacia la mitad de la canción. El holograma se encontraba al fondo, en la última línea del gran escenario del Teatro de las Esquinas. No se si por el tamaño del escenario o porque el holograma es de por sí pequeño, la imagen no llegaba a destacar todo lo que se esperaba. De cualquier forma, hay que decir que la expectación la acaparaba toda. Quizá pudo ser el momento en el que el holograma fue el protagonista absoluto.
Con “Mob Rules” y “Straight Through The Heart” saltó a escena el gran Tim Ripper Owens sacándonos de la dinámica que la aparición del holograma había supuesto y adentrándonos a todos al concierto con una banda de un nivel altísimo. Owens se mostró seguro y directo a ofrecernos lo que mejor sabe hacer. La calidad vocal del norteamericano era patente y nos ponía los dientes largos del concierto que nos esperaba.
A continuación saltó al escenario la tercera voz que jugaba esa noche y que nada tenía que desmerecer por cierto, Oni Logan, otra gran figura de la banda que nos visitaba. Logan afrontó uno de
los últimos temas en la era de Black Sabbath, «I». Y con esto, volvía a presentarse el holograma a escena para encargarse de la adaptación de “The Last in Line” junto con el “Holy Diver”. En esta ocasión, sin que el holograma supusiera una novedad, pudimos atender a todos los integrantes de la banda, y volvemos a repetir, del nivel que había en la primera fila del escenario. El sueco Bjorn Englen, se convertía en el miembro de la banda mas activo sobre el escenario. Scott Warren reinaba en su zona del teclado con rictus serio al igual que Graig Goldy, genial con la guitarra aunque demasiado estático durante todo el concierto, se preparaba para afrontar “Egypt (The Chains Are On)” con Logan de vuelta al escenario.
Las canciones de Rainball fueron sonando a través de “Tarot Woman”, “Catch The Rainbow”, “Gates of Babylon” y “Stargazer” con Ripper y Logan repartiéndose el trabajo entre estrofas y canciones animando a todos los allí presentes que disfrutaban de canciones que son para todo amante del heavy metal, toda una delicia en directo bajo una actuación correctísima de todos los miembros de la banda y el sonido impecable de la sala.
Tras “Mistery”, volvía a aparecer el holograma para afrontar la parte final del concierto con una grande “Heaven and Hell” fusionada con “Man On The Silver Mountain” con solo de batería de Simon Wright incluido.
El concierto terminó con “Rainbow in the Dark” , un himno para todos los que estábamos esa noche en el Teatro de las Esquinas.
Grato recuerdo el que nos dejó este concierto, donde miembros de la formación de Dio Disciples se marcaron un homenaje con lo que mejor tienen, talento. El respeto y la nostalgia fueron sentimientos constantes dentro y fuera del escenario. Por otro lado, la figura del holograma no se entendió. El holograma ofrecía un extra, una innovación audiovisual dentro del espectáculo que imaginamos aun le quedará años por mejorar. A lo lejos la sensación del holograma parecía mas una imagen plana que una imagen con profundidad. Pero esto, también supone la base de nuevas innovaciones y que la industria de la música en directo está viva. No demasiado saludable, todo hay que decirlo, pero sigue avanzando.
En el lado negativo, no entendemos como semejante banda, con tanto por ofrecer, diera un show tan corto. Por un lado, por la extensa carrera de Ronnie, y por el otro, la banda aparentemente tenía todo el equipo humano necesario para ello. Las dos grandes voces que llevaban hubieran dado para alargar el show con un repertorio con muchas mas canciones fundamentales de la trayectoria de DIO que se echaron en falta.
Aquí un pequeño resumen con cuatro grandes momentos de la noche del 14 de diciembre. Mas vídeos como estos en el canal de youtube de Zaragoza Heavy