Cuando en mayo se anunció el concierto de Screamin’ Cheetha Wheelies se armó un gran revuelo entre los seguidores del rock americano de los noventa, no sólo en Zaragoza, si no del resto del país. Tal fue que en cuatro días se había vendido todo el aforo de la sala, un total de doscientos privilegiados, los que iban a disfrutar de los de Nashville. Tras una larga espera por fin llegó el día de verMAS INFO