Crónica Manolo Kabezabolo C.C.Delicias (16.4.21)

Crónica Manolo Kabezabolo C.C.Delicias (16.4.21)

Es 1999 (más o menos), una noche cualquiera en la que el casetero, el veterano autobús que recoge lo que queda de mi yo adolescente después de una fiesta a la vieja usanza por el Rollo, me lleva a casa junto a mis amigos y a Manolo Kabezabolo.

Él está sentado sólo, como siempre, con su figura inalterable que convertirá en clásica con el pasar de los años sin siquiera imaginarlo. Nadie repara apenas en él, tan sólo mis amigos y yo lo observamos fugazmente, sin querer incomodarle ni ser descubiertos. El morbo de su incipiente biografía invade nuestras mentes: un auténtico punki de padre militar que vive en un psiquiátrico. No puede ser más atractivo para unos críos de pueblo que están descubriendo el mundo y se asombran con todo.

Hoy, un viernes de 2021, voy también en autobús por razones parecidas. Me dirijo a ver a Manolo en concierto con motivo del 25º aniversario de su primer disco Ya hera ora. El dibujo de los pasajeros es diferente al de años atrás: junto a mí viajan otros punkis que superan de largo la cuarentena con mallas de calaveras ajustadas y camisetas de Manolo Kabezabolo. Ellos serán el denominador común del público de hoy en la sala.

En aquellos lejanos años noventa a Manolo se le veía desde el humor de sus letras. Todo el mundo le conocía y todo el mundo se sabía sus canciones. Yo, por ejemplo, he escuchado más veces sus temas cantadas por mis amigos que en sus discos. A día de hoy a Manolo se le ve desde el respeto por una vida llena de coherencia. Es un artista al que buscan diversos medios como El País, El Mundo, Mondosonoro, El Periódico de Aragón o que protagoniza un documental que verá la luz próximamente. Es una figura representativa de algo que caló hondo en la sociedad y en una juventud combativa y contestataria que demandaba cambios sociales, culturales y políticos. Uno de los últimos estandartes visibles y reconocibles que nos retrotraen a cuando queríamos cambiarlo todo.

Ahora que no nos dejan cambiar nada, Manolo reedita su primer disco y yo voy a ver como lo hacía antiguamente: él sólo en el escenario con su guitarra.

Manolo Kabezabolo lleva ya varios años con una sólida formación a sus espaldas (Los que no dan pie con bolo) publicando discos pero para esta ocasión especial le dejan huérfano en el cometido.

A priori, se plantea un entorno hostil: Manolo sólo con su guitarra, aquélla con la que comenzó tiempo atrás, en el escenario que enfrenta a las hileras de sillas del público del Centro Cívico Delicias. Arranca Manolo tras un breve saludo sacando canciones de su vieja Cort y la gente empieza a animarse cantando letras marcadas a fuego en sus recuerdos.

Don Manuel está arriba tan sólo que ni un amplificador hay a la vista, pero no necesita a nadie para llenar las tablas. Se siente apoyado, querido y confiado. Incluso en un par de ocasiones en las que se trastabilla con la letra los espectadores se ríen con él y le responden con silbidos de ánimo y alegría.

Manolo se encontraba sólo durante el concierto, sí, pero, una vez terminado estuvo arropado en todo momento por multitud de personas. Varios espectadores fueron corriendo a la salida del escenario para que les firmase camisetas y discos. Mi intención era hacerle fotos en el camerino pero no pudo ser ya que Manolo estuvo durante bastante tiempo atendiendo al público en la zona de venta de material.

Atrás en la memoria quedaron los adolescentes con crestas de colores e imperdibles perdidos en la piel. Dudo que exista relevo generacional en el punk, pero más aún dudo que a nadie le importe, especialmente a los punkis. Mientras haya un sólo tipo escuchando letras comprometidas la esencia seguirá viva y, como él mismo dice: el punk surgió de una explosión de la que se van diluyendo las ondas expansivas. Ni nació ni morirá, el punk es una actitud.

Set List:

  • Cómeme el miembro
  • Casimiro
  • M.P.M.
  • Militares subnormales
  • Vota idiota
  • God save the queen
  • Mata tu viejo
  • Anarkía
  • Sid Vicious song
  • La rebelión
  • Póngame un dyc
  • Polako not did
  • Cambio social
  • Otro pirulo
  • Kanzión de amor
  • Tuna punk
  • Sólo una vez
  • Grito de rabia
  • Demokrazia basura
  • Kuando revientes
  • No me emborracho más
  • Reptil-gusano
  • Terrorismo kontrolado
  • Enamorada otra vez
  • Tu vida cambió
  • Viva yo y mi kaballo
  • El aborto de la gallina
  • Papel morao
  • Vendemelo
  • Propaganda Mkb-Kamino del bar
Redacción y fotografía: Raul Embid

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