El 30 de octubre el punk irrumpía en el C.C. La Almozara haciendo resonar el latido de reivindicación en Zaragoza. Era Manolo Kabezabolo y Los Ke No Dan Pie kon Bolo.
Hacía mucho que no nos acercábamos a un concierto. La situación es la que es y todos nos hemos tenido que adaptar a esta extraña normalidad. Incluso los contados eventos, que se están haciendo gestionados desde el propio Ayuntamiento a través de Zaragoza Cultural, se han tenido que celebrar bajo unas estrictas medidas de seguridad creando un escenario bastante frío para recibir un concierto de Punk.
Pero no nos adelantemos, a las 20:00 y con puntualidad británica, salieron al escenario la primera de las dos bandas de la noche, Sweet Williams, proyecto del músico Thomas House.
Sweet Williams realizan un rock minimalista y atmosférico. El quinto álbum de la banda, grabado en los estudios PUK de Zaragoza estará preparado a principios de este 2021. El estilo de esta banda aun pudo encajar de cierta forma al formato que la “nueva normalidad” nos dicta.
Por otro lado, Manolo Kabezabolo, la banda a la que mayoritariamente había venido la gente a ver esa noche, tuvo que forzar un poco su habitual espectáculo para amoldarla a este nuevo formato.
Actualmente Manolo se encuentra con la formación mas estable que ha tenido en sus mas de 30 años de trayectoria, clave para el éxito y reconocimiento dentro del punk que ha tenido estos últimos tiempos.
Este año daban un paso adelante con su nuevo trabajo “Tanto Tonto Monta Tanto” a través del sello Rock de Kasba. Un trabajo que por fin pudo sonar después de 8 meses de silencio en los escenarios.
Había ganas de recibir a Manolo y los suyos aquella noche. Aunque fuera con las limitaciones pertinentes, su gente disfrutó. Había ganas de escuchar esa rabia en las letras, tan crudas y directas. Había ganas de esencia Punk. Había ganas de Manolo Kabezabolo.
Antes de dar paso al reportaje de fotos, queremos destacar el gesto que Jaume Esteve, batería de la banda, tuvo cuando se despidió con un emotivo mensaje destacando los difíciles momentos que están viviendo todos los trabajadores del espectáculo.
Para completar el recuerdo de la noche, os dejamos con el reportaje fotográfico de Augusto Blanco.









