Dos años y tres días después, volvía Saurom a Zaragoza. Misma sala (Oasis), nuevo trabajo bajo el brazo y muchas ganas de ver una banda que en los últimos años ha crecido de manera exponencial y se ha consolidado, con sus casi 30 años de vida, como una de las más importantes del panorama nacional siendo la más destacada del juglar metal.
Con una gran entrada y un ambiente festivo en víspera del pregón de las fiestas del Pilar, el sexteto se lanzó puntual a la conquista del escenario. Dos pantallas emitieron continuamente vídeos relacionados con las canciones y la primera fue «El principito» de su nueva obra homónima, precedida por una intro que metía de lleno al público en la imperecedera obra de Antoine de Saint-Exupéry. Hasta seis temas del nuevo disco fueron incluidos en el repertorio, mostrando la fuerte apuesta que Saurom hace por su nuevo material. Es de agradecer esa valentía, pues lo sencillo (y lo habitual) sería pasar de puntillas por lo nuevo para centrarse en la seguridad que ofrecen más de 25 años de himnos. Sin embargo, Saurom presentó un buen puñado de temas nuevos que sonaron realmente bien. Además, el público los acogió de manera muy positiva. Durante todo el show la comunión entre banda y fans fue total, regalando momentos de emoción que crearon una atmósfera inmejorable.

Un arranque mágico y festivo
La presentación de Saurom fue in crescendo y muy pronto empezaron los juglares a desplegar toda su magia con «La leyenda de Gambrinus», con la absolutamente folk «Músico de calle» y la divertidísima «La batalla con los cueros de vino» en la que Narci Lara se lució gaita en ristre. «No seré yo» tuvo una recepción brutal, con un Miguel Ángel Franco desatado y poniendo toda la carne en el asador. «Baobabs» y «El farolero» sonaron geniales, sobre todo con el emocionante estribillo de la primera y el giro musical jalonado con un solo atroz de la segunda. «Mejor sin ti» invitó a la gente a desgañitarse pensando en esas personas que sobran en nuestras vidas.
Con Saurom, poco importa que el tema sea folk, más heavy o más acústico. Que sea alegre o baladesco. Todas y cada una de sus canciones son especiales y tienen un toque especial que las hace únicas y más que acertadas para ser degustadas en directo. Saurom se esfuerza en trasladar la chispa del estudio a los directos y el porte da como resultado actuaciones absolutamente redondas. Temas como «Cuando nadie nos ve» son claro ejemplo de ello. Empezando con los teclados del polifacético Santi Carrasco y apoyados en la voz más desnuda y emocional de Miguel Ángel Franco, se crea una atmósfera perfecta en la que la flauta de Narci Lara da paso a una segunda estrofa cargada de sentimiento para acabar con un gran solo con regusto a Gilmour por parte de Raúl Rueda. En apenas tres minutos se condensa toda la esencia de Saurom en un tema que concluyó con un estallido de aplausos por parte del público.
Vaivén de emociones
La propia banda explicó poco después que les gusta que la música sea un vaivén y por ello sus conciertos están cargados de subidas y bajadas. Después de un momento tan emocional le siguió el medio tiempo «Burlesque» para continuar con la más folk y alegre «Mil estrellas». Después, el cover de «La llorona» inundó la Oasis. Siguiendo con leyendas (o no, quién lo sabe) y literatura nos encontramos con otro de los himnos perennes de la banda gaditana como es «El lazarillo de Tormes». Conjunción perfecta entre fuerza, velocidad, pegada en la batería de Antonio Ruiz y una letra que nos traslada a la más importante de entre todas las novelas picarescas del Siglo de Oro.
Recta final y explosión juglar
Consumida ya más de la mitad de la mecha, aún hubo tiempo para más temas nuevos, como fueron la sosegada y preciosa «Todo en mi vida» y la alegre y marchosa «El rey que no sabía mandar». Entre medio, y después de la insistencia del público, Migue cogió el violín y con Narci a los micros nos regalaron la medieval «Tom Bombadil» en referencia al personaje más misterioso del universo Tolkien. La banda dijo no tenerla preparada pero sonó fabulosa y fue muy celebrada por el público.
Encaminándonos ya al final del show quedaban cinco auténticos cañonazos. «El carnaval del diablo», otro de los grandes éxitos de la banda gaditana, sonó a ritmo de himno con el público dándolo todo en su estribillo. «El círculo juglar» fue uno de los momentos más especiales de la noche. Al formarse el círculo en medio de la pista un aficionado empezó a dar volteretas y al más puro estilo folk el círculo se cerró en un pogo amigable en el que la diversión y el buen rollo fueron más que patentes. La Oasis prendió «Fuego» a todas las malas vibraciones en un tema que va camino de clásico a pesar de ser del anterior disco de la banda. Para terminar, «La noche de Halloween» y la rápida «La taberna» pusieron el broche festivo a una actuación sobresaliente.
Una banda especial
Es difícil destacar una sola cosa en un concierto de Saurom. Musicalmente, ni un pero para una agrupación que da gusto oír. El estado de forma de la banda es envidiable y cada músico estuvo a la altura. Sin embargo, la alegría y el buen rollo que se desprende de su actitud es quizá el mayor valor que los gaditanos atesoran. Muestran una sintonía y un entendimiento entre ellos que pocas veces se ve y eso sin duda se traslada a su música y a la forma de tratar al público. Aunque es Migue quien pone cara y voz (dicho por sí mismo porque al no tocar ningún instrumento puede observar las caras del público) a la imagen de Saurom, hay que reconocer que su bajista, José Gallardo «Josele» es el auténtico alma de la banda. No paró ni un segundo de correr por el escenario, acercarse a uno y otro compañero y de interactuar con el público chocando la mano, animando y buscando la complicidad.
Saurom es una banda especial, no cabe duda. Su música supone dos horas de luz en un devenir diario que puede ser brumoso y el chute de energía y felicidad que regalan con cada nota es digno de agradecer. Hasta la próxima, que ojalá sea pronto.

SET LIST
- El principito
- Irae Dei
- La hija de las estrellas
- La leyenda de Gambrinus
- Músico de calle
- La batalla con los cueros de vino
- No seré yo
- El laberinto de los secretos
- Baobabs
- El farolero
- Mejor sin ti
- Soñando contigo
- Cuando nadie nos ve
- Burlesque
- Mil estrellas
- La llorona
- El lazarillo de Tormes
- La musa y el espíritu
- Todo en mi vida
- Tom Bombadil
- El rey que no sabía mandar
- El carnaval del diablo
- El círculo juglar
- Fuego
- Noche de Halloween
- La taberna
