Fotografía de conciertos: MARISOL HUERTAS

Fotografía de conciertos: MARISOL HUERTAS

Volvemos a abrir las fronteras a este pequeño rincón a una fotógrafa que va atesorando una colección de fotografía de conciertos dentro del mundo del metal realmente espectacular. Hoy toca conocer un poco mejor el trabajo de Marisol Huertas.

MARISOL HUERTAS BAILÉN

 

Redes sociales Marisol Huertas

Equipo fotográfico:

Nikon 7200, Nikon 610 (Solo en festivales grandes) Objetivos: 17-50 2,8 Sigma (el que más uso en los conciertos) 11-16 2,8 Tokina, el 35 y 50 1,8 Nikon y el 70-200 2,8 Sigma (Solo para festivales grandes)

 

¿Cómo empezaste en el mundo de la fotografía? ¿Qué te llevó mas concretamente a la fotografía de conciertos?

Siempre llevaba una cámara compacta encima a mis conciertos para uso personal, tiempo en el que iba almacenando material como premonitorio al camino que iba a tomar en mi vida.

Cuando pude conseguir mi primera reflex, una Nikon 5100, allá por el 2014, empecé a obtener fotos con más calidad, y me tomé mas en serio las posibilidades y herramientas que me ofrecía Photoshop y Lightroom. Por esa época empecé a colaborar en Broken Tomb, y mi trabajo empezaba a salir publicado en las redes sociales, momento en el que Raúl Sújar de Hijos del Metal se fijó en él, ofreciéndome formar parte en su medio de prensa. Y ahí en ese estrenado año 2015 hubo un antes y un después en mi vida.

.¿Cómo te sientes cuando estás en plena faena? ¿Cuáles son tus rituales? ¿Qué buscas en el campo de batalla?

En plena faena cuando empieza el show me siento totalmente en mi hábitat, donde trato de moverme desapercibida, no me gusta molestar al público ni que me molesten a mí. Entro en una total concentración y cualquier conversación que se pueda empezar en un concierto puede hacerme perder un momento único a “disparar”, a parte que dentro de una sala con el volumen tan alto no se puede mantener una conversación agradable y entendible.

No practico ningún ritual solo llevo encima algo que me hace sentir más segura de alguien que ya no está entre nosotros.

En el campo de batalla busco hacer un buen trabajo para el medio de prensa al que represente ya que he conseguido estar ahí presente por sus trámites de acreditación, y poderle ofrecer una gran foto que pueda tener luego consecuencias de mucho uso y se mueva con su marca y la mía por muchos sitios, creando difusión de la banda, del medio y del fotógrafo.

¿Cómo imaginas la foto perfecta? ¿Esa que todavía está por llegar?

La foto perfecta para mi tiene que expresar, no mostrar, tiene que salirse la imagen del papel, salirse de la pantalla y que al espectador le salpique su “sudor” a su retina. Bien para recordar que estuvo ahí o bien para hacerse una idea de lo que ha sido el concierto.

Si al verla te echas hacia atrás o tienes un impulso, esa es la señal de que has conseguido una imagen perfecta. Pero a la vez es muy difícil, se tienen que dar una serie de circunstancias juntas y el factor más importante es la suerte.

¿Qué opinas de que esta profesión en general esté tan poco valorada? ¿Qué opinas de la situación de la fotografía de conciertos en particular?

La cosa no es que sea poco valorada, no está nada valorada. Es un ‘trabajo’ por el que luchas por poder acceder a ciertos conciertos a cambio de tus fotos, sin nada económico de por medio. Es así, y al ser esa la normalidad no hay nada que hacer, así que disfruta y el día que no quieras ‘trabajar’, paga tu entrada.

Deberíamos poder beneficiarnos todos, apostando más por la profesionalidad y normalizando que todos los festivales tengan a su fotógrafo oficial (algo que cada vez va siendo más habitual), incluso las bandas deberían contar más con nosotros y contratarnos.

Porque opino esto, porque dar una buena imagen me parece importante. Vivimos en una sociedad que el producto entra por los ojos.

Por ejemplo al igual que el festival cuida su imagen ofreciendo detalles en sus productos, esas pulseras de tela que sirven de entrada al recinto, esos vasos personalizados con el cartel de la edición del evento, con esa entrada física en papel a color… todo esto es un seguro que tendrá un uso publicitario post-concierto porque el público seguirá conservándolo ya que somos en general amantes del coleccionismo y fieles a nuestras bandas, y aquí es donde añado el ampliar los beneficios al sector de la fotografía, el realizar una especie de merchandising, ¿cómo? Pues esas imágenes que adornarán la web de la última edición del festival que tengan la opción de poderse descargar en máxima calidad y ofrecer un servicio de impresión todo previo pago. Y por supuesto con el copyright del fotógrafo y festival. Pudiendo esto ser una nueva idea de mercado a potenciar.

Y ya en conciertos más familiares, donde el cliente son los músicos, sí, está bien que tengan una cuidada sesión de fotos promocionales para darse a conocer, pero igual o más importante me parece el mantener luego a sus fans informados de todos sus movimientos mientras dure la gira, decorando sus redes sociales con fotos de directo, de ruedas de prensa, firmas de discos… pero con fotos profesionales. También se puede añadir un merchandising con esas fotos dándole incluso más valor siendo firmadas y dedicadas. Todo aquello que el fan coleccionista sabe apreciar y paga por ello.

Pero claro, todo esto se cae por tierra si los medios cubrimos los eventos porque esas fotos serán las que usarán  para uso publicitario ya que no se exigen calidad sino cantidad. Y son gratuitas.

Pero siempre debemos centrarnos en luchar por conseguir que se nos valore por decorar con nuestras fotos una buena crónica escrita, que es ese el trabajo que debería ser la prensa musical.

¿Nos puedes mostrar cual es la imagen de la que estás más orgullosa? ¿Por qué?

Hace poco he tenido que seleccionar cuatro fotos mías y se me pasó esta. Por su significado me parece ideal destacarla hoy aquí. Esta foto fue realizada en el IX Leyendas del Rock 2014, entre el público, posicionada en segunda fila, con una Nikon 5100 con un objetivo 55-200 y nada luminoso de 4,5//5,6. Pero ahí no queda su historia, posteriormente de ella mi amigo Carlos “Sepul” sacó mi marca de agua, que aun es la que uso en la actualidad. Una firma que en mis fotos me ha dado muchas alegrías.

¿Trabajas para algún medio o has colaborado en algún proyecto en algún momento? ¿Qué tal la experiencia?

He colaborado en muchos medios de prensa pero actualmente mis casas son Broken Tomb y Metal Murtius. Quien me conoce sabe que si necesita algo que esté en mis manos rara vez le diré que no ya sea un medio de prensa, una banda, asociación… pero ahora por circunstancias personales me encuentro en un momento tranquilo para disfrutar de todo un poco más.

Apostar por algún proyecto, sí  también, he realizado algunas exposiciones fotográficas, es una inversión para darte a conocer pero rara vez recuperas el dinero de lo invertido. Son unos días para disfrutar del contacto con la gente que sigue tu trabajo o simplemente tiene curiosidad de ver tus fotos. Hablar con todos ellos resulta muy gratificante porque hay gente que valora y agradece nuestro trabajo y eso te anima a seguir.

Esta última pregunta está estrechamente relacionada con la relación con el promotor, las salas…, ¿cómo ves que son esas relaciones? ¿Se te ha facilitado el trabajo o has tenido algún tipo de problema?

La relación en general es buena, claro que si estás en un medio con nombre tienes más acceso a grandes conciertos, sino todo cuesta mucho más. Yo me muevo mucho en el underground que lo público en Broken Tomb y al resto de material le doy visibilidad en Metal Murtius.

Los que ponen más obstáculos son los conciertos que realizan las Asociaciones Sin Ánimo de Lucro, que te dicen que la mejor forma de apoyar es pagando la entrada. Parece que no saben la importancia que tiene documentar un evento y darle publicidad.

Y centrándome en vuestra zona, Zaragoza, solo puedo decir cosas buenas prueba de ello es que llevo repitiendo tres ediciones en el Iberian Metal Fest y Héctor nunca ha negado la entrada a Broken Tomb. Además Zaragoza está apostando muy fuerte, tenía una agenda muy exquisita. Espero que el público la sepa apreciar y responda cuando llegue el momento, porque es la única manera de que se siga apostando por la música en directo.

¿Basta la calidad de un buen trabajo fotográfico o crees que hoy en día hay que trabajarse también las relaciones públicas (redes sociales, contactos, amigos…)  para poder conseguir que se valore realmente lo que haces?

Yo al menos no he hecho uso de las plataformas que existen en las redes sociales para mostrar mi trabajo, no tengo facebook profesional del “Me Gusta”, ni Instagram,  twitter no sé ni lo que es, ni tengo un blog, ni cuento con un canal de YouTube, ni una web que sí me gustaría crear.

Solo tengo mi facebook personal, a cada plataforma mas habría  que dedicarle tiempo y sí es algo que debería plantearme, el separar mi vida personal de la laboral pero está tan unida, tan conectada a lo que soy y lo que hago que ahí ando estancada en esa decisión, aunque Instagram tiene ahora tanto movimiento en retransmisiones en directo que como no me lo haga ya me voy a quedar un poco obsoleta.

Aunque pienso que el problema de la fotografía de conciertos no es el darnos o no a conocer.

La gran pregunta, una queja bastante común en los fotógrafos ¿cómo llevas el hecho de que te “roben” fotografías que han sido publicadas por internet? El que te publiquen sin nombrar autoría, corte de firmas, capturas de pantalla…

Si, eso está a la orden del día. Lo que más me molesta es ver fotos mías de casualidad sin haber sido avisada, sin ser nombrada, y con la foto muy modificada o cortada, al principio pues sientes alegría, el ver que tu trabajo haya sido elegido y guste moviéndose por ahí, no lo voy a negar que te satisface, pero las cosas se tienen que hacer correctamente, hay que realizar un protocolo con su autor, y lo más seguro es que la vayan a tener y en buena calidad. Pero a cambio no estaría mal que luego se acuerden de los fotógrafos. Pero también hay gente que se porta muy correctamente.

¿Qué banda has disfrutado más fotografiando? ¿con cual has sufrido más? ¿y a cual te gustaría fotografíar? ¿Alguna anécdota?

La que más In Mute con Steffi al frente por siempre, será donde más he disfrutado y ahora con ganas de ver la nueva formación en directo.

Sufrir  más, en Gatillazo un 2 de Marzo del 2018, en una Garaje Beat Club, con un Sold Out merecidísimo, primera fila, no foso, solo llevaba la cámara en la mano y en el bolsillo del pantalón las tarjetas y dos baterías, no podía permitirme el lujo de llevar ninguna mochila con todo ordenado porque sabía que eso iba ser la guerra, fue toda una acción de supervivencia, todo en mi quedó más o menos ileso, exceptuando mi camiseta que quedó resquebrajada a la moda (risas), pero lo mejor del sufrimiento fue que al día siguiente subí una foto muy expresiva para mi, donde Evaristo se abrazaba a sí mismo mostrando dolor, en el momento de cantar el estribillo de una letra de sentimiento triste, y el director de Metal Murtius, Sergio López me manda una captura de pantalla donde se veía que la misma banda retwitteo mi foto, soy tan fan del Evaristo y todo lo que representa, que me sentí muy afortunada en ese momento.

A quien me gustaría fotografiar, a Kerry King, quiero que mi cámara sea abollada con una de sus cadenas como me pasó con el pie del micrófono de Wraath, vocalista de Darvaza, que cayó sobre mi cráneo y que no consiguió abrírmelo pero lo que si  abrió fue mi corazón para ser otra de mis últimas bandas de Black Metal fetiche. Este suceso de Darvaza ocurrido en Eindhoven lo dejo como respuesta a la anécdota que me preguntas.

¿Cómo está el terreno entre los compañeros de profesión? ¿Nos podrías recomendar a un fotógrafo del género de conciertos que realmente admires o de cualquier otro ámbito?

Actualmente somos muchos fotógrafos, me ocurre casi igual que con la música, cada día descubro una nueva banda y a nuevos fotógrafos.

Podría citar una larga lista de compañeros, pero no quiero dejarme a nadie fuera, ellos saben que los aprecio y comparto cada proyecto en el que se embarcan porque hay que estar unidos, juntos podemos batallar con los obstáculos que hay en este tipo de fotografía.

Pero a quien si voy a citar es a Daniela Adelfinger, cuando ella le da un “Me Gusta” a una foto mía, y suele ser muy frecuentemente, me pone una sonrisa en la cara. Que alguien con esa trayectoria tan bonita que tiene se fije en mi trabajo, no hay palabras para expresar lo que me hace sentir, espero que llegue algún día en el que nos podamos hacer una foto juntas.

¿Aparte de la fotografía de conciertos que otro tipo de fotografía te gusta? ¿cuál te desagrada y por qué? *

Me gusta mucho la fotografía que realiza, Santi Palacios, es un fotoperiodista con un trabajo impecable de las atrocidades más grandes que ocurren en el mundo, porque por muy duras que sean la imágenes hay que enseñarlas, y su book es una verdadera obra de arte fuente de la más cruel y cruda realidad que puede realizar el hombre donde también fotografía el contraste mostrando la máxima ternura y sensibilidad del ser humano y en sus fotos también se refleja entre tanto dolor la esperanza. El fotografiar al mundo jugándote la vida eso tiene que ser una constante adrenalina para la que no todos valen.

Ninguna fotografía la calificaría desagradable, sí lo que se fotografía tiene alguna función manteniendo siempre el respeto a lo fotografiado.

Muchas gracias a Marisol Huertas por esta entrevista.

 

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