El pasado viernes 1 de julio en el Teatro de las Esquinas tuvimos a uno de los clásicos del heavy en este país, Obús.
Esa noche el ambiente tardó en caldearse. Todo ayudó, entre ellos, como siempre, la poca afluencia, motivado en gran parte por la época del año, inmersos en pleno periodo vacacional.
Para esta cita se eligió a un grupo como Saraqusta como banda invitada para hacer las labores de teloneros. La verdad es que la idoneidad de eligir a esta banda para esa noche quedó en entredicho. Las modas y la exigencia del público metalero en general hizo que el concierto de Saraqusta no acabase de encajar del todo esa noche.
Ahora bien, por otro lado, tuvimos la oportunidad de conocer a un grupo que se atreve a hacer rock andaluz en esta ciudad. Y eso, en esta tierra, ya es una gran novedad y merece la pena prestar un poquito de atención a este grupo que se sale de la norma.
Por lo que se vio esa noche, parece ser que Saraqusta no serán profetas en su tierra dentro del circuito heavy. Pero ese mestizaje de estilos les abre las puertas a muchos más oídos, por encima de esas fronteras «irreductibles del metal». Esa es la gran baza que tienen y toda la capacidad y calidad para lograrlo.
Saraqusta salió al escenario dispuesto a enfrentarse con el duro público heavy zaragozano, y poco a poco fueron desgranando su último disco «La quinta Julieta». La banda supo llevar a su terreno canciones como esta de Chiquetete, titulada «Tú».
Aquí un fragmento de su actuación:
A las 23 Obús apareció en la escena. Con la batería ya en lo alto empezaron a sonar los acordes de Más que un Dios. Una canción que entró como una apisonadora tras los momentos de cambio de las bandas. «Obús ya ha llegado, préstennos atención» parecía decir.
Con Necesito Más y Pesadilla Nuclear el concierto fue adquiriendo velocidad hasta conseguir ese calor y ese ambiente que merece cualquier concierto, un calor que tardó en llegar pero por fin apareció. Es de destacar la intensidad del guitarra Paco Laguna y el bajista Fernando Montesinos, no pararon de animar y moverse en toda la noche.
Uno tras uno, fueron sonando los clásicos Te visitará la muerte, Que te jodan, El que más, La raya, Autopista y Complaciente y Cruel. En esta última, con dos invitadas de entre el público a los lados de Fortu, sentados en medio del escenario con posterior baile al brazo de las dos. Estos detalles no se si es por puro espectáculo o el qué, pero creo que si no hubiera existido, la canción hubiera sido igualmente válida.
Dinero fue otro de los grandes clásicos de la banda que sonó aquella noche. Aquí un fragmento:
Como no podía faltar, también sonó Va a estallar el Obús antes de los solos finales. La típica sección de solos para presentar a los integrantes de la banda se hizo bastante entretenida. Se veían a gusto y con mucha sintonía entre todos. Hasta se dejó sonar por ahí el Ace Of Spades de los Motörhead. El sólo de batería de Carlos Mirat fue puro espectáculo. Hasta bajó de la plataforma para continuar el sólo con una escalera mientras Fortu le daba su apoyo con la batería principal.
Vamos muy bien fue la canción que dio el punto y final a la noche del 1 de julio en el Teatro de las Esquinas alcanzando el éxtasis para muchos acérrimos con una de las canciones que más invitan a divertirse.
Este concierto de Obús pertenecía a la promoción de su último disco “Siente el Rock and Roll”, una vuelta a recopilar todos sus éxitos, junto a cuatro temas nuevos. Así que este concierto venía a ser una vuelta a escuchar los clásicos de la banda madrileña sin ninguna otra novedad. A pesar de ello, Obús no defraudó. El volver a vivir un concierto de esta legendaria banda siempre es grato, y sobre todo, comprobar que siguen teniendo un directo muy contundente.
