Apenas unas semanas después del brutal concierto de Válvera y Rats of Gomorrah, hoy os traigo la crónica de otro exitoso “domingo en La Creedence”, esta vez con la banda procedente de la India, GODLESS.
Me alegro sobremanera de poder confirmar que ya somos un grupo fijo de personas que no se pierden estos eventos domingueros de metal extremo. Y cada vez somos más y nos lo pasamos mejor, entre otros, gracias a la maravillosa atención que nos proporciona el personal de la Sala Creedence, haciéndonos sentir cómodos y “en casa” tanto a los músicos como al público. Y esto se nota en el ambiente y en número de los asistentes, ya que simplemente apetece acudir a pasar un buen rato con los amigos, disfrutando de buena música de las bandas conocidas y descubriendo el buen directo de las que no lo son tanto.
Este es el caso de los Godless, los que siendo ya veteranos de death-thrash metal, resultan desconocidos para una parte de los fans españoles de este estilo.
Aun habiendo bastante material suyo para ver y escuchar en las plataformas musicales, siempre apetece ver las buenas bandas en persona, así que nos reunimos de nuevo más de treinta personas para disfrutar del potente directo de la banda.
Esta vez se trataba de un concierto sin teloneros, así que apenas unos minutos después de las 20h, ahí estaban los Godless saltando al escenario con esta energía que tanto los caracteriza, mientras sonaba la intro instrumental. Como era de esperar, nos quedamos boquiabiertos ante el tremendo show del cuarteto indio. Los temas fluían uno tras otro a toda velocidad, intercalados con apenas unos segundos de introducciones pregrabadas para que los chicos pudieran coger aire y nosotros meternos de lleno en el ambiente de cada bloque de canciones. El vocalista presentaba de forma breve y concisa, incluso diría que con cierta timidez provocada por no dominar el castellano. Este detalle, totalmente innecesario, por cierto; hay muchas bandas que no hablan nuestro idioma y esto no nos impide disfrutar de los conciertos al 100%. Y más, si son tan buenos como el que estábamos presenciando. La tremenda pegada del batería de Nikhil, perfectamente sincronizada con el bajo de Abbas, adornada con el sonido impactante de la guitarra de Moiz y la brutalísima voz de Nangsan. Hay que destacar la calidad técnica de todos los miembros de la banda (estos “microsilencios” que ponen los pelos de punta nos dejaron maravillados) nos hicieron disfrutar a lo grande. El sonido de la sala tampoco dejaba nada que desear, parece que a este paso Jaime podrá especializarse en sonorizar bandas de death y thrash metal.
Una vez más, parecía que apenas empezado, el concierto llegaba a su fin, no antes de largas ovaciones y un tema “de propina” por insistencia del público. En el nombre de Godless nos dio gracias (e invitó a dejar algo de cuartos en el puesto de merch) Alexandre Brito, el promotor, tour y road mánager, chófer, traductor… Un hombre que vale para todo esto y más y sin el cual no hubiéramos podido disfrutar de estas bandas de metal extremo tan potentes en nuestra ciudad. ¡Gracias, Alex!
Dando las gracias a todos los que hacen posible que la escena metalera en Zaragoza no se muera, no puedo terminar esta crónica sin mencionar a Héctor Herrero Mayor y su gran labor en promoción y producción de estos conciertos que tanto nos gustan.
Próxima parada: Omission y Crystal Moors.

