Es el momento de ir volviendo a la rutina, a fines de semana plenos de conciertos, volver a las salas que, por fin pueden programar y reencontrarnos con amigos, que debido a lo que todos sabemos, hace tiempo que no coincidíamos.
El viernes tocó la vuelta a la Sala López, uno de los lugares que más han sufrido esos tiempos pandémicos. La causa era buena, ya que venían a presentar nuevo trabajo Porco Bravo, el cual fue financiado gracias a una campaña de Grofunding a la que sus seguidores respondieron fielmente.
El concierto se realizaba en segunda fecha, ya que se suspendió la primera por uno de los numerosos repuntes que hemos sufrido.
La noche prometía ser emotiva debido a que era la primera vez que venían a Zaragoza sin Pulpo, uno de los artífices del sonido del grupo de Barakaldo, de ahí que los ávidos asistentes estuvieran expectantes.
















