Fotografía de conciertos: JAVIER REMACHA

Fotografía de conciertos: JAVIER REMACHA

LUIS JAVIER REMACHA

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flickr

500px.com

Equipo fotográfico: Nikon D700, objetivos Nikon 17-35, 28-80, 70-200 y Samyang 14 mm, todos ellos 2.8

¿Cómo empezaste en el mundo de la fotografía? ¿Qué te llevó mas concretamente a la fotografía de conciertos?

Pues supongo, como la mayoría de los que han hecho alguna foto en Zaragoza. Con cursos en la Spectrum, esto sería allá por mediados los noventa, cuando no existía la fotografía digital y si querías hacer algo, era a base de echar horas en un laboratorio a oscuras y con ese olor a químico tan adictivo y con un margen mucho menor al error del que disponemos ahora.

La fotografía de conciertos, pues es que tenía que venir sola, ya que iba a los que podía y siempre quieres volver con un recuerdo. pero fue a raiz de perder una compacta con la que hacía esas fotos para mí, cuando ya decidí comprar una cámara más «de verdad» y tomarme un poco más en serio esto. Bueno, realmente no me lo he tomado nunca muy en serio, sigue siendo lo que he dicho antes, volver con un recuerdo, lo que pasa que ahora se me ha ido de las manos y en vez de volver a casa con cinco o seis fotos, vuelvo con cien, de las que salvo muy pocas y encima me pego unas horas delante del ordenador para ordenar, eliminar, revelar, arreglar… lo que quiere decir que no he avanzado mucho. Pero me quedo con los buenos ratos que echas con muchas bandas, ya que casi siempre te quedas a charlar un rato con ellos y con algunos he hecho buenas migas.

 «..Esta es del Sonicarte. Me sigue gustando aunque sea ya antigua, aquí reflejo lo que busco, que es la pose de la cantante de Kai Mars envuelta en humo»

¿Cómo te sientes cuando estás en plena faena? ¿Cuáles son tus rituales? ¿Qué buscas en el campo de batalla?

Pues la verdad, depende mucho del principio, si estoy cómodo en la sala y las primeras fotos me salen decentes, ya me relajo y me dejo llevar por el concierto, lo que hace que capte mejores momentos, pero la verdad es que me pongo un poco nervioso, ya que alguna vez me he ido a casa sin ni una sola foto decente y eso me sabe muy mal.

Lo que más me preocupa es no molestar a la gente. Soy consciente de que han pagado una entrada (aunque la mayoría de las veces yo también la he pagado) y que no quieren tener a alguien de mi altura delante suyo, sobre todo porque han tenido que llegar pronto para pillar un buen sitio y entonces, llego yo y me planto delante. Procuro pedir permiso, hacer un par rápidas e irme, si no consigo lo que quería, mala suerte, me voy igual, esa forma de actuar ha hecho que mucha gente que me conoce, me haya hecho hasta hueco para que me pusiera, lo que es de agradecer. Lo que suelo buscar, sobre todo son gestos entre los músicos, me gusta mucho cuando se juntan, captar la complicidad entre ellos y sobre todo, busco líneas de luz, cuando hay luz, claro.

¿Cómo imaginas la foto perfecta? ¿Esa que todavía está por llegar?

La foto perfecta, la que tal y como la abro en el ordenador, no hay que tocar nada. Pero como todas las toco, es que todavía no la he hecho.

¿Eres de los que opinan que esta profesión está poco valorada? ¿Cómo ves la situación de la fotografía de conciertos en particular?

No se valora, porque hoy todo el mundo puede hacer unas fotos muy decentes con un móvil. De hecho, cuando me preguntan qué cámara comprar para empezar, muchas veces digo que se compren un móvil con buena óptica.

Muchos creen que hacer una foto es sólo hacer clic y ya. Hay mucho de intuición y de suerte, pero detrás de una foto hay horas y horas de trabajo y estudio, si no lo conoces, tampoco puedes valorarlo en su justa medida. De la situación actual, al no ser profesional, no pudo hablar mucho de ello, pero por lo que he leído en entrevistas a fotógrafos muy reputados, está muy mal, pocos viven de ello y uno de los problemas es que nadie quiere pagar por las fotos, por lo menos no lo que valen.

¿Nos puedes mostrar cual es la imagen de la que estás más orgulloso? ¿Por qué?

Pues no creo que sea la mejor que he hecho, pero le tengo un cariño especial, ya que fue el primer concierto al que fui acreditado y encima de un grande que llevo escuchando desde los catorce años, el gran Michael Schenker, cuando vino al teatro de Las Esquinas. No había foso para hacer fotos, estaba hasta arriba y la hice descolgándome en la valla y casi me mato, pero salió resultona. La calidad deja un poco que desear, pero la cámara no daba más de sí, era un modelo viejo, más aún que la actual.

¿Trabajas para algún medio o has colaborado en algún proyecto en algún momento? ¿Qué tal la experiencia?

Ahora mismo, colaboro con Zaragoza Heavy, no sé si los conoceis, buena gente. Durante la corta pero intensa carrera de Sonicarte, asociación turolense que promocionaba el ArtRock y Progresivo en Teruel, hice las fotos en casi todos sus conciertos con gran placer de haber formado parte de esa familia, he hecho algún trabajo para alguna banda que quería tener fotos de promoción y realmente, les paso las fotos a todo aquel que me las pide. La verdad es que me enorgullece que cualquiera quiera algo mío, eso significa que algo hago bien, poco, pero algo sale bien

Para realizar este tipo de fotografía el trabajo  está estrechamente relacionado con la relación con el promotor, las salas, las bandas…, ¿cómo ves estas relaciones?¿Cómo está el terreno en Aragón?

En esa cuestión no tengo ninguna queja. Hasta colaborar con vosotros, yo siempre me he pagado mis entradas, yo voy a ver el concierto y si además me llevo alguna foto a casa, mejor, pero hay gente muy maja, que cuando te ve, si no tienes entrada, te deja pasar sin pagar o bandas que te ponen en la lista de invitados, porque también saben que eres un asiduo y así recompensan un poco el que hayas estado ahí, apoyándoles antes, promotores que te dejan saltar la valla sin ir ni acreditado y sabiendo que no se van a publicar… bien, en general, sin problemas

¿Basta la calidad de un buen trabajo fotográfico o crees que hoy en día hay que trabajarse también las relaciones públicas (redes sociales, contactos, amigos…)  para poder conseguir que se valore realmente lo que haces?

Es fundamental el trabajo de calle, el llevar unas relaciones buenas con todos, el llevar unas redes sociales en condiciones, el nombrar a todo el que te ayude. Yo soy muy vaguzo para esas cosas, he de reconocerlo.

«…Otra del Sonicarte. También antigua, de Apple Smell Colour, elijo esta por lo dicho sobre buscar líneas de luz.»

Una queja bastante común en los fotógrafos ¿cómo llevas el hecho de que te “roben” fotografías que han sido publicadas por internet? El que te publiquen sin nombrar autoría, corte de firmas, capturas de pantalla…

Me repatea las tripas, eso diciéndolo de buenas maneras. No me ha tocado mucho, pero algún caso ha habido. Me ha sucedido más en otro tipo de fotos que no en las de conciertos. Sé que en el momento en el que cuelgas algo en un Facebook, estas dando a entender que das un permiso a utilizar las fotos, y yo nunca he dicho que no se utilice una foto mía, pero lo que me fastidia sobremanera es que no se pida permiso, es un simple ejercicio de educación y buenas formas. Me he encontrado de todo, desde gente que me lo ha pedido y después me he encontrado con que me regalaban un disco, incluso sin haber visto las fotos, en el mismo concierto o me invitaban a un concierto suyo como contraprestación, o me he ido de juerga a gastos pagados con ellos, lo que para mí ya es suficiente, es un toma y daca, tú me das, yo te doy. Suficiente, yo contento y agradecido. Gente que se ha deshecho en agradecimientos y gente, que con todo su cuajo, han cogido sin permiso una foto y al comentárselo he tenido malas contestaciones, como el que usó una foto nocturna mía de Belchite para ilustrar un salmo religioso y cuando le comenté que retirase la foto, me trató de ateo y ser un mal cristiano, que no tenía derecho a ir contra la palabra del Señor. Que aún no sé que tiene que ver una cosa con la otra, menos mal que éstos son los menos, pero eso te hace ya el saber con quien se puede tener trato y con quien no. Arrieros somos, dice el refranero. Estuve un tiempo poniendo marca de agua en las fotos de redes sociales para evitar eso

¿Qué banda has disfrutado más fotografiando? ¿con cual has sufrido más? ¿y a cual te gustaría fotografíar? ¿Alguna anécdota?

Creo que el concierto que mejor me lo pasé fue en el de Stacie Collins en Las Armas. Disfruté mucho, ya que hicieron un show tremendo, salieron unas fotos muy buenas y encima, al acabar, echando unos tragos en La Ley Seca, Al Collins me vino a comentar que normalmente veía que los fotógrafos iban a hacer su trabajo, no a disfrutar el concierto como él vió que estaba disfrutando, lo que le daba alas para hacerlo mejor incluso, que le hizo pasárselo mejor que en otras actuaciones, lo que me corroboró Stacie, que es lo primero que le comentó al acabar.

Los peores, son los en los que tocan conocidos, ya que quiero sacar las mejores fotos posibles para que las tengan y si quieren que las usen, lo que me da un punto de presión.

Me encantaría hacer fotos sobre todo a Rush. Cosa imposible, por razones obvias. Me podría conformar con Kansas o Lynyrd Skynyrd.

¿Cómo está el terreno entre los compañeros de profesión? ¿Nos podrías recomendar a un fotógrafo del género de conciertos que realmente admires o de cualquier otro ámbito?

Con los de Zaragoza me llevo bien con todos, con alguno no tengo trato, pero no por nada, porque no hemos coincidido mucho, pero en general, bien con todos.

Aparte de los típicos que nombraran todos, como Bragado, Irene Serrano o Fran Cea, me encanta el tratamiento que le da al blanco y negro una conocida de Madrid, Mercedes Ferrer (Merferri)

¿Aparte de la fotografía de conciertos que otro tipo de fotografía te gusta? ¿cuál te desagrada y por qué?

Aparte de esto, me apasiona la fotografía nocturna, tanto en su modalidad de paisaje, como el de retratos nocturnos y el Lightpainting. Eso de estar en total oscuridad y crear una imagen con sólo la luz que pueden dar las estrellas, la luz que reflejan las nubes de una ciudad que puede estar a muchos kilómetros de distancia o que puedes aportar tú con unas simples linternas o con herramientas que desprendan luz, es algo que como hagas una vez, engancha de una manera casi obsesiva. Me encanta ese momento de ver qué sale en pantalla después de estar varios minutos haciendo una foto, moviéndote por la escena dibujando círculos, iluminando a una persona, echando e iluminando humo, es algo que sigue alucinándome.

«Me permito dejar también una sobre fotografía de retrato nocturno, para que veáis lo que se puede conseguir en la más total oscuridad, con la ayuda de un par de linternas en unos cuatro minutos que dura la exposición.»

Muchas gracias a Javier Remacha por esta entrevista.

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